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Mostrando entradas de abril 3, 2011

Notas o no notas | caso de estudio

Los cuatro kilómetros que separaban el Instituto de su casa fue recreando la historia hacia atrás, como un antiguo videocasette que cuando se rebobinaba todo se veía desde el final hacia el comienzo. Puso en marcha la radio del auto y la melodía de “ceros y unos” de Cafetacuba puso el suficiente misticismo en sus pensamientos. Las clases empezaban en no más de 15 días y unos 2000 alumnos iban a tener inconvenientes al matricularse pues el sistema informático nuevo a pesar de ser infinitamente superior en recursos y posibilidades al anterior, aún no funcionaba bien y 3 de cada 5 profesores tenían problemas en el ingreso de las notas, muchos de esos inconvenientes pasaba por el desconocimiento de uso del software, el escaso tiempo de implementación y dudosas e incomprensibles políticas empresariales que hicieron que un modelo informático creado para otra realidad educacional debiera ser acomodado a la fuerza. “Es como querer meter un triángulo en el espacio de un círculo en los ludicos …

Haiku para el Jazmín

Hace mucho frío
cálida florecita
¿Tienes abrigo?

Haiku para la rosa amarilla

Está lloviendo
la rosa amarilla
brilla, se abre

Haiku para el silencio

Sos un alehí
pequeña muchachita
¿Con vos qué haré?

Haiku de la luna

¿Qué habrá en vos?
como la luna llena
brilla tu beso

Enero asunceño

En el cenit tardo y pausado de enero que no es chuchería, todo se vuelve locrino, aquella lozana y vigorosa yuyera se torna callada, olvida su esencia charlatana, su boca sólo escupe palabras cambalacheras ¡Para refrescarse, rico el poha para el terere bien helado, para refrescarse....!

Bajo su viejo angu´a guarda dos billetes y en su delantal de lienzo criollo, unas cuantas monedas, niquel según su jerga. Al costado deja su apyte ao, casi cerca del camino de hormigas rojas, que, aunque por naturaleza ligeras, hoy torponas arrastran sus pasos sobre el empedrado buscando los restos de yuyos que Petronila arroja a la calle.Han hecho su hormiguero, entre la piedra y la acera, justo al costado de un ambay sinvergüenza , que crece sin permiso municipal.

Solo los más valentinos hacen un alto en el insalubre andar del perpétuo enero, bajo el arahaku. Agotados suspiran por un mazo bien machacado de menta´i y otro de cedrón kapi´i. Tres por mil, dice la marchante – completáme con koku, respond…