ánima eres, Muerte

La muerte es celosa,
es mujer.
En sueños vino junto a mi cuando estaba con ella _anoche la vi_  su suave voz dijo:
No juegues así conmigo.
Me desperté.
Seguía ahí, sus pechos sobresalían entre aquel escapulario de Santa Muerte.
- Celosa eres,
temblando dije...
- Siempre
deseo tu piel,
no quiero verte más con ella.
Dijo y se fue.
Volví
a dormir.
Y mientras la amaba
con frenesí,
La Muerte, que es celosa,
que es mujer,
lloraba
a los pies de mi cama
su imposibilidad
de ser carne.

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