Patán

Cuando el leguleyo defensor de mi causa dijo que me acusaban de ser patán y con su índice de uñas comidas y cutículas sangrantes me mostró el diccionario, alcance a leer: tosco, basto, cateto, ordinario, palurdo, rudo, grosero, paleto, soez, villano.
- Olvidaron zafio.
Dije al abogado
- ¿Zafio?
- Si, alguien adocenado.
- No me interesa comprender términos de intelectuales acobachados.
- Dígame Díaz, ¿El derecho es similar a una bolsa de valores?
- No.
- Desde mi patán óptica, si.
- Desde la mía no, el derecho es una cuestión de interpretaciones.
- Exegetas funcionales.
- Me insulta, soy su defensor, y si decido puedo dejar que lo condenen por lo crímenes que no cometió y ni imagina que existen.
- Y el zafio soy yo...
-¿Zafio?

Me declaro patán, estoy harto de finuras, de ser educado y caballero. Quiero ser tosco, hablar diciendo vulgaridades, no tener miedo a emborracharme hasta caer desmayado, quiero orinar en la puerta de los autos estacionados en los shoppings, almorzar mortadela con Coca Cola, en la estación de un bus. Estoy cansado de ser buen ejemplo, de la mesura. Quiero ser villano, barrabrava, vivir en una villa miseria, tatuarme con una aguja y tinta de un birome Bic la imagen del Gauchito Gil.

- ¿Por qué no habla? ser patán está penado, puede ir preso...
- Usted que dice Díaz ¿Patán es sinónimo o antónimo de Cobarde?
- No tiene relación, ser patán es algo diferente, usted puede ser un patán timorato o un patán corajudo.
- A su criterio, ¿Cuál es peor?
- Ninguno, mientras me pague, da lo mismo que sea corajudo o timorato.
- ¿Esa es la regla con la cual se interpretan las leyes?
- Escúcheme, yo no interpreto ninguna ley, soy un obrero del derecho, el inicio de la cadena jurídica.
- El fin... creo que usted es el fin, el inicio está en los sumos sacerdotes de Astrea, si la justicia fuera una empanada, usted es el jugo que chorrea en la servilleta.

Y fui declarado patán, ahora disfruto de ser acusado bajo los parámetros oficiales, soy un patán de oficio, un villano con antecedentes de villano. Eso es lo que quería, así cada vez que ella me ve, sabrá que su libelo es motivo de orgullo, que una noche, entre vino y luna llena _como la metamorfosis del lobo-hombre_ mi prudencia supino en cobardía... y entonces fui denunciado por patán, un caballero, pero patán... ¡Cabatán!

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